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ASÍ PENSABAN DE DON BALTASAR Y SU OBRA

Radiado el día 5 de Marzo de 1963 por Radio Nacional de España en La Coruña.

En el Programa: SUMA Y SIGUE, por Manuel Roldán 

APÓSTOL Y FUNDADOR

        Tenía nombre de Rey Mago, de ilusión de niños necesitados de calor religioso y se llamaba Baltasar. Parece que, cuando lo bautizaron con ese nombre en la Parroquia de Enfesta donde nació, ya presagiaban que iba a consagrarse  a la grey infantil y dejar fundada una Institución que se multiplicó por Galicia y América. Decir Don Baltasar en La Coruña, era llamar al Fundador de "La Grande Obra de Atocha" que supo levantar, en la parte alta de La Coruña, un edificio por el que pasaron generaciones de chicos de aquella barriada,  que vieron en D. Baltasar el piloto que los dirigiría hacia el puerto de la Luz y de la Verdad. 

        Pero ese hombre ha dejado de existir ayer en nuestra Ciudad.  Murió en "olor de apostolado" y hoy está expuesto en ese lugar tan venerando de "La Grande Obra de Atocha" donde pasó los mejores días de su vida.

        Fue un Sacerdote que supo entender a la infancia y agruparla en torno a Cristo. Cuidó como verdadero Pastor del rebaño de inocentes que encontraban, en su protección, la mano paternal del "que viene en nombre del Señor". Para D. Baltasar, era un niño la más ilusionada obra de Dios y se sentía Padre de todos, con esa beatitud que sienten los padres por derecho de amor a la humanidad.

        El tiempo juzgará a D. Baltasar, no como un catequista vulgar y corriente de Misa y estampita, sino como un hombre que deja una Obra que mereció antiguos alumnos como los Salesianos, los Maristas y otros santos.

        Se sentía más a gusto entre los niños, que en el seno del Cabildo. Su presencia no iba sola a los Actos y creemos haberlo visto con el mayor número de niños y jóvenes el día de la Coronación de la Virgen del Rosario. Quizá haya sido éste el último acto en el que, el Fundador de "La Grande Obra de Atocha" se presentó ante Dios con esa humanidad  de ternura que llenó de ángeles la Plaza de María Pita.

        Descanse en paz tan venerable coruñés que supo hacerse "niño" para gozar de la dicha eterna.

Luis Roldán (Periodista)  

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